«El director de la compañía, cuando oyó el disco, dijo que había hecho un álbum maravilloso, pero que le gustaría que cambiáramos un poquito alguna letra “yo te ayudaré”. Le mandé directamente a la mierda. El álbum salió pero no hicieron nada por él y yo me fui de la compañía»
De inspiración más blues, Barriobajero incluye muy buenas canciones como «Chuli», «Soy un chaval», «Hola muñeca» o la imprescindible «Felisín el vacilón». Los temas son más cortos, más directos que en el álbum de debut.
Se sigue manteniendo el pulso del relato urbano y la potencia de las guitarras. Junto con el primer álbum, se asientan los cimientos de la carrera posterior de Ramón.
Dos discos de aprendizaje con una enorme dosis de espontaneidad rebelde por parte de un artista que ya tenía claro que empaparse de todo tipo de influencias, tanto musicales como literarias, era el camino a seguir.
Repite el tándem compositor de Ramón-Michelini y la incorporación de Javier Lozano en las guitarras de ritmo, una joven promesa de las seis cuerdas que moriría poco después.
Autor & Fuente: Gabriel Abril
CANCIONES
01. Soy un chaval
02. Cheli, regue y rocanrol
03. Blues para un camello
04. No tengas tanta cara
05. Trozos de cristal
06. Barriobajero
07. Chuli
08. Felisín el vacilón
09. ¡Hola muñeca!
10. No quise escribir esta canción
Letra y música: J. Ramón Martínez y Carlos J. Michelini.
«Cuando llegué a mi casa y, en el rincón en el que habitualmente oía música, me puse con auriculares el «Rock and roll duduá» era como si estuviera oyendo a alguien que me gustaba y no fuese yo»
Uno de los primeros discos punk hechos en España. Con canciones tan radicales como «Marica de terciopelo», «Noche de cinco horas» o «El rey del pollo frito», dedicado a un capo discográfico, y que le otorgó a su autor ese absurdo mote para el resto de su carrera. La esencia de Lou Reed de la época Berlin, y la portada censurada que firmó Martín J. Louis, el fundador de la revista Popular 1, lo han convertido en un valioso tesoro para coleccionistas.
Firma como asesor de producción y guitarrista Eduardo Bort, magnífico músico que procedía curiosamente del rock progresivo y nada tenía que ver con la escena punk. Fue autor de dos álbumes imprescindibles dentro de dicho género: «Eduardo Bort» (1974) y «Silvia» (1985).
En los créditos de los temas figura como coautor Carlos J. Michelini y no aparece sin embargo Jerónimo Ramiro, que también participó en las composiciones del álbum.
Ramiro fue guitarrista de la banda antes de la grabación del disco. Después formaría parte de Ñu y fundaría bandas como Santa, Saratoga y Santelmo. Este error se subsanaría en ediciones posteriores.
El cantante José Ramón Márquez, Ramoncín, celebrará su sesenta cumpleaños «el 6.0», como le gusta decir, con varios conciertos en Madrid, la reedición de algunos de sus discos y la grabación de uno nuevo, «muy personal», al que va a llamar «Descalzo entre ascuas».
«No he hecho un pacto con el diablo, soy el diablo» ha dicho en tono jocoso a los periodistas, dando a entender que no le gusta andarse con rodeos, mostrando un aspecto juvenil y transmitiendo su cariño a Segovia, donde ofrece un concierto mañana, y donde se «fabricó mi hija mayor», ha confesado.
Al autor del «Rey del pollo frito», que también ha combinado la música con la televisión o la faceta de escritor, no le duelen prendas en decir que se equivocó por entrar en la Sociedad General de Autores (SGAE): «Me acarreó muchos y grandes disgustos, si no, los más graves de mi vida».
Ahora, a punto cumplir los 6.0, sus esperanzas musicales «son las que son», aunque le gusta el oficio como el primer día, se vuelca en cada concierto, sea para cien o cinco mil personas, y en vez de plantearse el futuro a 20 años, lo hace a diez.
Este año será de mucho disco, advierte Ramoncín, que acaba reeditar «Miedo a soñar» y, en junio, aparecerá una reedición de «Arañando la ciudad», al cumplirse 35 años del que fue su primer disco de la década de los 80.
A finales de año, «celebraremos el 6.0 con grandes conciertos en Madrid, (la discográfica) sacará una caja integral con prácticamente todo y cosas en directo, y entre medias, voy a sacar un disco nuevo, que se llamará ‘Descalzo entre ascuas’, muy personal y especial, no sé si es una locura, pero es lo que me pide el cuerpo».
En su declaraciones sobre cultura política el cantante mantiene posiciones tajantes cuando explica que «somos víctimas de venganzas, agravios y desagravios. España no ha entendido que la política cultural debe ser una política de Estado, deberíamos aprender de Francia».
Para el cantante, cuando hay un IVA cultural del 21 % «se están vengando con la obsesión del ‘no a la guerra’ y especialmente con los actores y confunden a toda la cultura con la gente de la ceja», en referencia al anterior presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero.
Ha añadido que «algunos, por muy próximos que estemos a unos pensamientos, no estuvimos en la ceja, no me gustaba nada el de la ceja, considerándome una persona de izquierdas, progresista y próxima a un partido socialista como el de Felipe González».
Ha subrayado que un país que busca los restos de un escritor universal, 400 años después, «no puede sacar músculo cultural».
Por aquellos años Ramoncín era un cruce entre la actitud punk y el sonido del rock urbano. Y fue en 1981 cuando apareció en el mercado su más celebrado álbum, «Arañando la ciudad». Con él, Ramoncín paso de ser un fenómeno más o menos marginal o pintoresco a alcanzar al gran público. En gran medida gracias a la canción «Hormigón, mujeres y alcohol», con el famoso estribillo de «Litros de alcohol, corren por mis venas, mujer…», que se podrá escuchar de nuevo el sábado 30 de mayo en la sala But de Madrid, en su presentación en directo.
Era su tercer disco. Su debut tuvo lugar en 1978 con «Ramoncín y W.C.», y dos años más tarde publicó «Barriobajero». Siguiendo la línea de Burning, se trataba de traducir el rock anglosajón a letras en castellano. Era la época en que la música juvenil se paseaba con gafas oscuras y chupa de cuero por el lado más salvaje.
La grabación de «Arañando la ciudad» comenzó a finales de 1980 y se editó en febrero de 1981, y contenía, además del himno antes citado, «Reina de la noche», «Putney Bridge» y «Ángel de cuero». La presente edición se presenta en CD y LP, con nuevas mezclas realizadas por Pablo Pulido en Estudio Uno a partir de las cintas de dos pulgadas originales.
Además de un libreto de tapa dura de 56 páginas con fotografías de la época, también contiene varios bonus track: las dos canciones que grabó para la banda sonora de la película«Adolescencia», la versión en directo de «Ángel de cuero» grabada en las sesiones de «Ramoncinco», y el poema «Arañando la ciudad» recitado por Ramoncín para una intervención en «Informe semanal» de TVE en 1981.
No soy objetivo, y sí radicalmente subjetivo, porque busco, llamo, pregunto y no encuentro a los colegas de Ramoncín, todos con el Twitter torcido o silenciado, haciéndose un Harpo, marxistas de vía muda, pues ya sabemos lo sumisos que son muchos de nuestros héroes cuando toca lidiar con el respetable y sus jaurías”
Estoy lejos, pero no tanto. Con internet la distancia es una cuestión inane. Basta un click para abrir letrinas. Pocas peores que las dedicadas a Ramoncín tras la petición de la Fiscalía Anticorrupción de cuatro años y diez meses de cárcel por, supuestamente, haber cobrado de forma irregular 57.402 euros. La mano en el fuego no la pongo por nadie, que el fuego quema, pero recuerdo el asalto a la SGAE, en plan “Juego de tronos”, a mí los Siete Reinos y dragones. Cómo aquello desplazó la habitual modorra informativa hasta quedar, de momento, en raspas. Y leo el tratamiento informativo que dedican a Ramoncín distintos medios. Sus líos. Sus polémicas. Unos cuantos vídeos. El texto de un par de becarios. Y barra libre, botellón y garrafa, para que el personal descorche venenos. Amparado en el anonimato, claro, que el gentío sería menos príncipe valiente si tuviera luego que responder por sus chistes. Los adjetivos con firma y los duelos de frente, jugándote el cuero, la hacienda y el nombre. El resto es deporte de verdugos, aquelarre de gusanos.
No soy objetivo, claro: he tenido el privilegio de que Warner me pidiera un texto para la reedición de “Arañando la ciudad”. No soy objetivo, cómo iba serlo, cuando entre las cosas que pasan a diario figura como menú principal el hostigamiento inclemente de uno de los grandes rockeros que ha dado España. No voy de tibio, no puedo, mientras la gente descuartiza a un artista soberbio y hace Nocilla con sus vísceras. Estaría igual de asqueado si los citados discos me parecieran una mierda: el respeto que merece el prójimo no es directamente proporcional a cómo valoremos sus canciones. O ideas. O artículos. No soy ecuánime, no quiero, mientras los principales periódicos, untados por las empresas de telecomunicaciones, jalean la caza de quien más atacó la piratería y denunció el hundimiento de nuestro entramado cultural, liquidado en nombre de unos presupuestos entre adánicos y reaccionarios. La cultura pa’l pueblo, decían, y aplaudíamos desde el balcón mientras cerraban disqueras, revistas, radios y salas de conciertos.
No soy ponderado, lamentaría serlo, porque Vázquez Montalbán ya avisaba contra el (in)justo término medio en según qué movidas, y hay que poner los morros, decir lo que piensas, condenar al que lincha, las cazas de brujas, las hogueras góticas y las inquisiciones. En España, reino de barberos y cuchillos, ponemos nombre galante, opinión pública, etc., al morbo por fusilar vecinos. No soy objetivo, y sí radicalmente subjetivo, porque busco, llamo, pregunto y no encuentro a los colegas de Ramoncín, todos con el Twitter torcido o silenciado, haciéndose un Harpo, marxistas de vía muda, pues ya sabemos lo sumisos que son muchos de nuestros héroes cuando toca lidiar con el respetable y sus jaurías. No soy objetivo, o sí, o al menos decente, si me repugnan las arengas desde los púlpitos, los gritos de guerra sucia, la pasión contra el disidente, ese embromar al rebelde, desahuciar al hereje, afeitar al heterodoxo y reírse del otro hasta cosificarlo y hacernos jabón con sus huevos. Desde Nueva York, a orillas del East River, tenía que escribir lo mucho que avergüenzan estas costumbres nuestras, empecinados en que la historia de España mantenga las embutidas cualidades que denunció el poeta, aquello de la morcilla, que sabe a sangre y repite.
Por no desviarnos del tema, me pregunto qué haríamos los españolitos con una figura tan cojonera y picante como Neil Young, que acaba de presentar nuevo disco. Uno en el que ataca a Monsanto y Starbucks. Fijo que en los callejones digitales y en no pocos diarios nos poníamos refraneros y recordábamos con pellizcos de monja que tiene dinero, mucho, y encima vive de su arte, y triunfó, y por lo tanto merece la guillotina, que a ver qué se ha creído, otro artista millonario, y encima querrá que le compre sus discos, otro que vive del cuento, y así.
De cuantas cosas he escrito aquí a lo largo de los años en muy probable que esta sea la vez que más trabajo me cuesta hacerlo. Después de 15 años, 15 años!, insultado, amenazado, vejado, agredido, acusado y condenado, fusilado virtualmente, matado civilmente, injuriado y calumniado, con la indiferencia de la mayoría y el silencio cómplice y cobarde del colectivo más miserable que existe, receptores de los beneficios de mi estúpido compromiso hacia ellos, de lo que me arrepiento con toda mi alma, he tenido que vivir los días más difíciles de mi vida, los últimos siete, al verme señalado, una vez más, por una ignominia que nadie alcanza a comprender, más allá de los que se frotan las manos con el sufrimiento ajeno y los que necesitan más munición para devastar más, y de la que me defenderé hasta que no quede la menor duda de mi honradez.
He leído cosas aquí, a algunas he contestado, que producen una amargura y abren una herida imposible de asumir sin pagar un precio emocional altísimo. De lo que se dice por fuera vivo aislado y serán los tribunales en su momento quienes hablen al respecto.
En cualquier caso tengo la fortuna de que vosotros estéis ahí, implicados, os lo agradeceré toda mi vida, y de tener una familia y unos amigos sólidos y decentes con los principios básicos de la lealtad y la confianza.
La banda merece un sitio a parte por su nobleza, su esfuerzo y su compromiso.
Sólo esos pilares han hecho que no me haya hundido del todo y he podido reflexionar muy profundamente a propósito de mi vida y mi relación con el público y con mis conciudadanos, y he llegado a la conclusión de que el único que sabe quién está detrás del de la foto soy yo mismo, y por lo tanto soy el único que sabe como duele este zarpazo.
He decidido por todo esto y sin vuelta a atrás que no voy a volver a subirme a un escenario en este País mientras no pueda colgar un cartel a mi espalda en el que se lea INOCENTE, ni voy a volver a dar explicación alguna respecto de este asunto a nadie que no sea el juez.
Suspendo los conciertos que teníamos previstos y todas las entrevistas, salvo pocas y honradas excepciones la mayoría ya no tenían más interés que encontrase conmigo para hablar del asunto.
Mantendré los compromisos que se refieran exclusivamente al interés que puedan suscitar en este momento las reediciones y los asuntos relacionados con mi oficio y el resto de mi tiempo y mi energía lo voy a dedicar a acabar con esto de una vez por todas.
Sé que algunos os lleváis un disgusto con esta decisión, sólo os pido que penséis cómo me siento yo. No puedo más, no quiero perder más los nervios porque un pobre enfermo, como esta mañana, pretenda cargar sobre mis espaldas la responsabilidad de unas declaraciones de mi ex abogada. No puedo más. La única forma posible que tengo de volver a ser quien era y de poder desarrollar mi trabajo musical pasa por esta decisión. Dichosamente para mí, tengo la fortuna de trabajar en otros sectores que me permiten un desarrollo de mis capacidades y donde la sospecha no forma parte del comportamiento general.
Prometo seguir entrando aquí de vez en cuando y teneros al día de todo, pero ahora necesito silencio…
Jordi, hermano, cómo nos has hecho esto? No quiero hablar con nadie, sólo contigo. Me dejas huérfano de amor por ti, me dejas sólo, herido de muerte, sin lágrimas, sin palabras…
He querido regañarte en tu contestador, pero no he podido, no tengo voz para decirte lo enfadado que estoy. Esto no se hace, no se deja el mundo con 60 años y 60 esperándonos, qué pasa con todo lo que tenemos pendiente?
Jordi, hermano, me dijiste el otro día cuanto nos queríamos, creo que yo no me di cuenta de lo que era en realidad, y que nunca nos habíamos fallado, y ahora sé que sí, que tal vez no he rogado lo suficiente ni pedido con la fuerza que hacia falta por ti, por tu salud, por tu vida…
No sabes con que felicidad colgué el teléfono, sabiéndote mejor y habiéndome regalado esas palabras que nunca imagine en un lecho de muerte, esas confesiones de amor entre amigos y esos deseos tan profundos e indescriptibles de vernos, reírnos, abrazarnos…
Jordi, ahora lo sabes, sabes más que todos nosotros, estás ahí, al otro lado, ahora sí al límite, como me susurraste el otro día, disfruta de lo que haya, yo me quedo aquí pero contigo. Y si no nos espera nada, queridísimo amigo, queridísimo hermano, duerme bien. Descansa en paz amigo
Es verdad que ser una persona pública y tener una opinión y expresarla puede, y debe, conllevar debate, desacuerdo… Pero de ahí al insulto, a la calumnia, a la repetición incesable de mentiras interesadas y al intento permanente del descrédito difundiendo infundios y medias verdades hay un abismo. El que media entre el desacuerdo civilizado y educado y el rechazo torticero, incívico y execrablemente repugnante…
Estoy harto y cansado de tanta mentira de tanta maledicencia de tant@s impresentables refugiados en el lado más miserable de estas herramientas, harto de la permanente asociación de mi nombre con la SGAE, de la que no formo parte, desde hace más de 10 AÑOS!!! En la que no tengo influencia alguna ni la quiero, de la que he perdido todo contacto e interés, (sin menospreciar mi respeto y cariño a varios trabajadores con los que siempre he tenido relación y respeto) y de la que creo que no ha hecho algunas, muchas , cosas bien ahora y siempre, y asumo los errores en los que pude participar y no pido aplausos por los aciertos. Creo, he creído y creeré siempre en los derechos y los he defendido en un marco que me permite la ley, el sentido común y, también, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Pero ya no defiendo al colectivo, no tengo el menor interés en ello, defiendo los míos de la misma manera que defendería el de cualquiera, sea albañil, ingeniero, barrendero o escritor…
Quién diga que yo, en algún momento, he dicho o escrito, o hecho algo en el sentido de llevar a prisión a algún ciudadano por descargarse canciones, hace algo peor que mentir, lo que hace en realidad es sembrar odio, lo peor que puede hacer un ser humano contra otro, tan despreciable como ellos mismos. Es más, ya fuera de la Sociedad, fui quién propició el encuentro entre los abogados de los manteros condenados y el Departamento Jurídico de SGAE, porque me parecía aberrante que el eslabón más débil de la cadena del expolio de varios colectivos de creación, fuese quién pagase con su libertad, (lo tengo escrito en mi libro La Guía Inútil de Madrid del año 2002, para que no haya duda), y los que de verdad se lucran con esas prácticas siguiesen impunes. Esa reunión, de la que no había hablado hasta hoy, propició la salida de la cárcel de varios inmigrantes y el que SGAE no volvió a presentarse de acusación en ningún litigio contra estos ciudadanos explotados. Yo, sí, fui yo quién hizo eso!!!
Dicho esto quiero añadir que seguiré creyendo en los derechos y estaré en contra de la piratería se produzca donde se produzca, pero como ciudadano a título personal. Y que llevaré ante los tribunales de justicia, nunca x una descarga o mil de mis obras pero sí a cuantos me injurien, calumnien o amenacen, sin dudarlo y así lo demuestran varias sentencias favorables que se han dictado en esos tribunales.
Y tal vez, tal vez, sea está la última vez que hablo de este asunto, ya ni por educación. Si el tema aparece por aquí lo veré y si hay motivo de querella me querellaré, como con ésta última indeseable a la que ha contestado Óscar y yo en privado, pero nada más. Que de verdad, YA ESTÁ BIEN!!! Y que busquen entre los que dicen una cosa con la boca y otra, bien distinta, con la cartera. O entre los cobardes, cómplices silenciosos, hipócritas e insolidarios, que extienden la mano y callan la boca. Yo los desprecio a todos ellos y me alegro, sin remordimiento alguno, del estado al que han llevado nuestra profesión. Que les den a tod@s!
Gracias por leerme, gracias por estar ahí, gracias por vuestra lealtad y vuestro cariño y comprensión con los errores, gracias de corazón!
En el año 82 rodé una película francesa que se tituló Un été d’enfer (Verano Infernal). Era una producción totalmente gala con algún técnico español y dos actores de aquí, Joaquín Hinojosa y yo, la dirigía Michael Schock y la protagonizaba la gran estrella, en ciernes, del cine francés Thierry Lhermitte y un grupo de actores de aquel país muy conocidos. Rodamos en Madrid y alrededores y fue tan caótico como divertido. La producción era un despropósito y los actores estaban enfrentados entre sí y contra el director a su vez. Y en medio yo, haciendo mi papel de camello amigo del chico, Riton, (Gómez), y conduciendo un interminable Cadillac por las afueras y la Moraleja. Rodábamos en francés pero el técnico de sonido directo era un incapaz, tanto q acabamos todos doblados, incluyendo los actores franceses!, con lo que me costó clavar mis diálogos. Alguno llevaba escrito en el salpicadero del buga. El caso es que la peli salió regular pero tuvo un cierto éxito en el sur de Francia y el Norte de África. Era muy divertido ir por allí y la gente saludando y pidiendo autógrafos…
Como podéis imaginar, un buen número de escenas se suprimieron y la cosa quedó como quedó. Para mí un muy divertido recuerdo, un puñado de amigos y un documento de como los años SÍ pasan.
No es necesario que os cuente como fueron esas dos semanas, después de cada jornada, en un Madrid irrepetible conmigo de anfitrión de ese grupo de actores que no daban crédito a lo que aquí estábamos viviendo, hoy difuminado entre el documental interesado, la memoria bastarda y el recuerdo nublado.
El lunes 6 de Oct. 2014 empezó el programa de radio que habia estado mucho tiempo pergeñando. Fue en directo de 00,00h a 1 todos los lunes.
Mucha música, nada que se oyera habitualmente, literatura, cine…
Se llamaba «Escalofrío en la Noche», ya explico Ramón el primer día porqué, y una vez más el interés de todos vosotros hizo que el programa funcionase.
A propósito de ese último tema que se ha subido en mi facebook oficial; Jugando Mal», quiero contaros algo.
He estado un par de días en Palma de Mallorca y he visitado, lo tenía pendiente hace años, la tumba de Ollie Halsall.
Creo que ya os he hablado de él, su grandeza está en discos como el de la obra de teatro de Jesucristo Superstar en la que cantaba Ian Guillan, en los discos de Patto, o de John Hisseman (Coloseum), en su propia banda Boxer y en mis discos Corta, Ramoncinco y Como el fuego. Entre otras muchas grabaciones y miles de directos, algunos al lado de Kevyn Ayers, Soft Machinne, a quién esperaba encontrarme por las calles de Deia y me quedé helado cuando vi su tumba al lado de la de Ollie, murió el año pasado, mientras dormía, en el Sur de Francia pero su hija depositó las cenizas al lado de su amigo y mirando al valle impresionante del precioso pueblo mallorquín. Ollie murió de sobredosis con 42 años, en el año 92.
Y es aquí donde quiero reparar lo injusto de cómo se cuenta la historia de Ollie como músico en España. No sé porqué razón, o sí lo sé, los que paren las noticias de la Wikipedia, los de siempre en mi caso, me hurtan su arte, su amistad y su colaboración y como ya dije que no paso ni una más aquí viene otra.
A ver si los amantes de la verdad, corrigen sus «olvidos¨
Me gustaba Soft Machinne mucho y la banda de Mike Patto también. Cuando Kevyn vino de gira a España, ya como solista y a punto de quedarse a vivir en Mallorca, le vi en el teatro Monumental de Madrid acompañado por un grupo extraordinario en el que destacaba especialmente Ollie. Me quedé prendado de ese guitarrista prematuramente envejecido pero con una energía que llegaba a las estrellas. En la banda de Patto no destacaba, al menos en los discos, como en el escenario. Enamorado para siempre de él.
Años más tarde, en un concierto que se organizó para recaudar fondos para ayuda a los afectados por el aceite de colza, en el Studio 54 de Barcelona, coincidí con Kevyn, al que ya había visto en más ocasiones y sabiéndonos entonces colegas, que hacía un tema suyo y acompañaba a Antonio Vega en el tema Atrás. Una vez acabado el concierto, creo que tengo las imágenes en algún sitio, charlamos un rato y le pregunté por Ollie, me dijo que estaba desesperado de aburrimiento en Deia y a punto de dejarlo todo y bebiendo más de la cuenta. Le dije que me llamara, así ocurrió y Ollie vino a Madrid a verme.
Tuvimos un flechazo y pactamos en un par de horas todos los acuerdos, en todos los sentidos, para componer unas canciones y grabar mi próximo disco. Fue ¡CORTA!
Trabajamos juntos varios años y en varios discos, compusimos juntos algunos temas de Ramoncinco, Al límite, Marcado…, y otros en Como el fuego, La Cita, No seas malo…
Giró conmigo durante casi tres años compartiendo un par de cientos de actuaciones, después montó una banda con la que hizo los temas de la peli Sal Gorda, CINEMASPOP, producto de Julián Ruíz, tocó en el disco de Radio Futura «Veneno en la piel» y colaboró con algunos otros músicos y bandas de por aquí.
Yo fui su amigo, su mentor, el que le presentó a gente que no le conocía y a los que él tampoco, el que le buscó la casa donde vivió con Zanna Gregmar sus primeros meses en Madrid y el que le enseño a hablar, mal, algo de castellano. En la grabación de Corta se encontró con Salvador y con Rosendo que colaboraban en el disco, grabamos con Boz Burrel, desgraciadamente fallecido en Marbella con 60 años no hace mucho, bajista de Bad Company, vocalista de King Crimson, a quién tuvimos que poner de nombre Rocking Raymond porque su mánager, el de Led Zeppelin y otras grandes bandas, El Gordo le llamaban, no le dejaba hacer nada fuera de la banda de Paul Rodgers, cuando su deseo era quedarse de gira con nosotros y después formar parte de la banda del gran Roger Chapman, Family.
Ollie, decía, fue MI AMIGO, MI COMPAÑERO, MI MAESTRO EN MUCHAS COSAS QUE AÚN ATESORO COMO MÚSICO, PRODUCTOR Y COMPOSITOR, y nadie, por sus intereses bastardos y enfermizos, me va a arrebatar ese honor. La vida musical de Ollie en España la hizo básicamente conmigo y con ningún otro músico o cantante, a excepción de Kevyn, Ollie Halshall, grabó tantas canciones ni se subió a un escenario en más ocasiones. Esa es la verdad, la única verdad.
Que copien y peguen los que tratan de contar la historia.
Y, por cierto, buscad y buscad, a ver si encontráis un disco grabado en España a principios de los 80 en el que haya gente de la categoría de Ollie, del bajista de Bad Company y cantante de King Crimson, Boz Burrel, del nivel de Salvador Dominguez, de la pureza de Rosendo Mercado, de la autenticidad de Fernando Murias…
Se puede contar la historia a la conveniencia de quién le interese, por razones bastardas o por la mierda que sea, pero la verdad objetiva es ignífuga y escribe la historia.
Ejemplo de maldad: el gurú de los críticos musicales escribió a la muerte de Ollie, sin mención a nada de lo que he contado respecto de mí, que se le podía ver por aquí en algunos conciertos de Ramoncín, Radio Futura y otros, con su inseparable Fender. Ollie no tocaba con una Fender, su guitarra era una Gibson SG granate, pegada con tiras de cinta americana, destrozada y que sonaba como si la tocaran los ángeles de la música. Ese nunca ha dicho una verdad!
La última llamada que hizo Ollie fue a mi casa, yo no estaba, le atendió mi hija Andrea a quién conocía y quería, ella a él también, cuando llegué me había dejado un papel con un teléfono y el aviso, le llamé durante la madrugada varias veces, no me atendió, ya estaba muerto.
Ramoncín vuelve a salir a la palestra para arremeter contra la reciente proclamación de Felipe VI y no sólo con la chapa de la bandera republicana que luce ahora en su cazadora vaquera. Junto a otros artistas españoles -como Pilar Bardem, Almudena Grandes o Tina Sáinz-, acaba de firmar un manifiesto que pide un referéndum para que los españoles puedan elegir entre Monarquía o República. El cantante también aprovecha su encuentro con LOC para defender la actuación de la SGAE -organización de la que sigue siendo socio- y la defensa de Teddy Bautista, acusado en 2011 por un delitos de apropiación indebida y administración fraudulenta.
Hace tres años que sacó un disco. ¿Para cuándo el siguiente?
El último era ‘Cuando el Diablo canta’ y estoy preparando uno nuevo y gira con la banda. Además, estoy con unos formatos de televisión y terminando de escribir un ensayo.
¿En qué se inspira actualmente a la hora componer?
Ahora hay más razones que nunca. Creo que mi próximo disco se llamará ‘De sombras’. Será mucho más personal, pero tendrá mucho contenido social. Creo que hay los mismos motivos para pelear que en 1977, que es cuando yo grabé mi primer disco. Soy una persona de cincuenta y bastantes años, pero con veinte estaría quemando la calle.
¿Por qué?
Por muchas razones. Básicamente, por la pérdida que hemos tenido de los derechos sociales. Vamos a tardar mucho en recuperar los derechos que hemos perdido en los últimos cuatro o seis años, como consecuencia de la crisis o del capitalismo salvaje que se ha apoderado de las almohadas. No se trata de solamente del gobierno del PP. La responsabilidad es de todo el mundo. Todos han asumido como inevitable el capitalismo y ha ganado la batalla, pero también hay una economía social…
Lleva una chapa republicana en su cazadora…
Hasta que no haya un referéndum no me la voy a quitar. Como si tengo que llevarla los próximos treinta años o poner una bandera republicana sobre mi féretro.
De hecho, acaba de firmar un manifiesto con artistas en el que se pide un referéndum.
Es que hay cosas que son imposibles de discutir. Y quien lo haga tiene que encontrar caminos y vericuetos alejados de la razón y la democracia. Si en este país nos sometemos a un escrutinio hasta para elegir al presidente de la escalera o al alcalde de la pedanía más pequeña del país… No se puede heredar la Jefatura del Estado. Es incomprensible. Estuvo muy bien que el rey Juan Carlos traicionara al Franquismo y, en vez de quedarse con los poderes absolutos que el dictador le dio, decidió convertir este país en democrático. Una vez cumplido sus servicios, su hijo debería preguntar a su generación y a sus conciudadanos si le quieren o no. Si la gente dice sí a la Monarquía, los republicanos demócratas como yo, lo asumiremos y no hablaremos más del tema.
Los monárquicos pensarán que estas manifestaciones son inoportunas ahora mismo.
A mí me la suda ser oportuno o no. Yo quiero decir las cosas como son. No olvides que hay muchos monárquicos que son realmente cortesanos lameculos. Luego hay otros que no les gusta que este rey se casara con una divorciada, etcétera y etcétera. Por lo tanto, son unos hipócritas.
¿Qué propone entonces?
Si yo fuera Felipe o su amigo le diría que hiciera un referéndum, que probablemente lo ganaría. Pero que pregunte a la gente, porque el problema no lo tienen con las personas de mi edad sino los que tienen la suya o menos. Según pase el tiempo y se incorporen más jóvenes a la base votante, menos gente va a entender la Monarquía.
¿Cómo vivió el día de la proclamación?
Yo vivo en el centro y son cosas que ocurren así. No quiero quejarme por eso, pero me parece alucinante que hubiera gente a la que detuvieran por llevar una bandera o chapa republicana. A mí me hubieran detenido si me hubieran pedido que me quitara mi chapa, porque no lo hubiera hecho. Pero eso es lo de menos. Es un momento histórico y como tal hay que recordarlo. Es el fondo lo que importa, saber si los ciudadanos de este país quieren una Monarquía o una República.
¿Cree que Felipe VI y Letizia están preparados para afrontar su puesto?
Cada vez que oigo eso de que están preparados… ¿Es que tienen una beca Harvard o qué? Hay gente muy preparada que no tiene trabajo en España. Por tanto, es una estupidez. Tiene que estar preparado para ser rey y para ello ha hecho una carrera de Derecho y luego otros máster… Pero más preparados que él, deben de haber seis millones de jóvenes de su generación.
Entonces, ¿quiere una república?
No, un referéndum y que la gente decida.
Usted no se amaina ni con el paso del tiempo.
Es que sería otra persona, sería un hipócrita.
¿Qué queda en usted de ese joven que cantaba ‘El rey del pollo frito?
Quedan un montón de ‘reyes del pollo frito’. Aquella canción estaba escrita para señalar a unos individuos y, cada vez que pongo la tele, veo alguno… Por mucho que la gente pretenda llamármelo a mí.
¿Algún ejemplo de ‘rey de pollo frito’ en la actualidad?
Bárcenas.
Hace unos años generó mucha polémica su vinculación con la SGAE. Ahora que se han calmado las aguas, ¿cómo recuerda las acusaciones que le hicieron?
El tiempo es una venda que lo cura todo, aunque tarde en cicatrizar. Al final, está pasando desgraciadamente lo que predije: la Sociedad de Autores recauda un tercio de lo que recaudaba, la piratería ha sido admitida casi socialmente. Además, los cines, los teatros y las discográficas han cerrado… Resulta que algunos teníamos razón.
Pero de usted se dijo que estaba metido en el ajo. Me refiero a algo turbio.
Pues ya lo ves, ¿no?
¿Vio alguna vez esos movimientos raros de los que se habló?
Todo eso es mentira. Han pasado tres años y todavía nade se ha atrevido a abrir un juicio oral contra la gente a la que han señalado… El tiempo nos dará la razón. Una gestión se puede hacer bien, mal o regular… Pero de ahí a acusar a la gente de robar es un camino intolerable. Después de tres años de todo aquello, que ha servido para acabar con una organización, resulta que nadie está condenado ni señalado por un tribunal. Vamos a dejar que pase el tiempo y veremos qué ocurre.
¿Sigue teniendo trato con Teddy Bautista?
Por supuesto. Él está estupendo, pero de esto no quiero hablar.
Antes se refería a unos proyectos de televisión. ¿Puede decir de qué se tratan?
Estoy preparando unos formatos propios con mi productora, Producciones Impertinentes. Pero no voy a contar nada todavía.
¿Le está ayudando su hija con esos proyectos?
Mi hija tiene una tienda de ropa y deja ropa a famosos. Lleva en Madrid toda la marca Do Rego & Novoa, que tiene córners en todos los centros de El Corte Inglés. Y la única tienda que hay fuera de Galicia la lleva mi hija.
Pero, ¿no se dedicaba también al mundo de la música?
Sí, ha estado conmigo siempre. Es la que lleva mi oficina y todo el rollo. Y está siempre relacionada con el artisteo.
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